Ayer fui al cine a ver Doce años de esclavitud. La película es dura no cabe duda, porque la esclavitud es cruel sea quien sea quien la padezca.
En esta película se habla de la esclavitud de los negros. Una dura realidad que se empieza a hacer visible porque los que llevaron a América de Norte han sobrevivido y pueden contar su historia y sus descendientes están allí y deben de ser conscientes de lo que paso.
Nos abren los ojos en el celuloide y en la literatura. Nos recuerdan a golpe de realidad lo que permitimos los blancos de lo que nos lucramos y lo que consentimos.
Se nos olvida que nosotros también fuimos esclavos , esclavos de Roma . Atormentados , vendidos sacados de nuestras casas para llevarnos a otras ciudades, a otras minas, a otros barcos.
La esclavitud sigue existiendo ahora. Muchas mujeres y hombres viven en otros países lejanos son tratados peor que al ganado. Y aquí estamos boquiabiertos ante una realidad que paso, como si los pocos años que han transcurrido, nos alejaran de la barbarie de hoy en día .
Olvidamos que en nuestras civilizadas ciudades sigue habiendo esclavas sexuales, que se venden y maltratan pero parece que no nos importa, como si necesitásemos que una película nos lo ponga delante. No oímos los gritos desesperados, no sentimos el dolor que viene del fondo de una habitación cercana. Ajenos a la realidad apenas nos escandalizamos cuando vemos noticias de chicas liberadas.
Pienso en las mujeres todas nosotras necesitamos tener voz. En esta película se aborda el trato recibido por muchas de ellas juguetes de la lujuria presa de la ira de otras mujeres. Mujeres que en la película están como en un segundo plano favoritas de hombres blancos que las vejaran hasta la extenuación. Una de ellas pide la muerte que el protagonista la mate . Él no es capaz de hacerlo y le insta a que resista. Tal vez porque él no soporte las vejaciones que ella soporta.
El problema de no poder terminar con la vida de uno mismo es siempre grave.
Mi crespón negro de por vida , es una pulsera negra con unas calaveras que me hace recordar que hay mujeres que sufren muy cerca de mi, niñas violentadas esclavas por tener sexo femenino.
Tenemos que estar juntas ser conscientes de que nos necesitamos ninguna enfrentada a otra.
Ningún ser humano enfrentado a otro.
luchare siempre contra la prostitución.