domingo, 23 de marzo de 2014

El cinco de marzo

En la madrugada del cinco de marzo de 1838, las tropas carlistas entran en Zaragoza bajo las ordenes de Juan Cabañero con idea de saquearla.
Fue una de las batallas de la Primera Guerra Carlista.
 La población de la ciudad salió a las calles alarmados ante los gritos  y vivas hacia CarlosV, La Inquisición y Cabañero , armados   únicamente con herramientas de labranza, palos y cuchillos. Tiraron también muebles a las calles, agua y aceite hirviendo. Evitando la retirada de los conservadores carlistas. Se entabló  una encarnizada batalla, ya que Zaragoza estaba al lado del Liberalismo. Las mujeres de la ciudad no se quedaron al margen y lucharon al igual que sus compañeros.  No en vano, habían luchado heroicamente ante la invasión francesa.
Desde aquel día se celebrará la victoria. Los avatares de los continuos cambios de gobierno de absolutistas a liberales, irán marcando los festejos de dicha fecha, contribuyendo a irla alejando del casco urbano celebrándose en los campos cercanos.
En 1937 se prohibió pero la Democracia volvió a recuperarla y hoy en día, numerosos grupos de asociaciones vecinales, partidos políticos peñas y grupos de amigos, se reúnen espacialmente en el parque del Tío Jorge a celebrarla.
 Es fiesta laboral con un marcado sabor popular que aunque haya perdido sus orígenes tiene un acento de ansias de libertad.
 He de reconocer que pocas veces me he acercado a celebrarla sin embargo es un día estupendo para recordar el espíritu indomable de esta ciudad.

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